Equipo

La primera vez que estés delante de un inversor profesional, fijo que oyes algo así: “Nosotros nos guiamos por indicadores”. Indicadores significa KPI, o parámetros clave de rendimiento. Se trata de valores que miden la buena marcha de una empresa en funcionamiento: rentabilidad, crecimiento de ventas, posición en el mercado, estado de satisfacción del cliente, etc. En principio no parece un mal método para seleccionar proyectos. El problema es que la realidad resulta casi siempre mucho más compleja que la teoría. Muy pocas empresas disponen de indicadores de rendimiento. Y cuando existen, ello no facilita el proceso de selección. ¿Es consistente la información sobre la que se basan los KPI? ¿Hay otras ideas de negocio similares para comparar? ¿Reflejan los números una situación real sobre la que se pueda tomar la decisión de asignar recursos financieros?

Tratándose de un proyecto en fase inicial de desarrollo, es casi seguro que tú tampoco dispones de indicadores de rendimiento -si los tuvieras, ya habría una cola de inversores delante de tu oficina-. Pero tampoco los necesitas. Créeme, el inversor que de buenas a primeras comienza insistiendo sobre la importancia de los KPI, o no es tan profesional como parece, o no lo tiene del todo claro. En vez de indicadores de rendimiento, quizá puedas ofrecerle algo mejor: la confianza de un equipo competente, bien compenetrado y comprometido a fondo con la idea de negocio. Eso sería mejor que cualquier indicador de rendimiento. Y muchas veces vas a tener que buscarte la vida por este camino porque es lo único que hay.

¿Qué distingue a un buen equipo? Resulta difícil de describir algo de lo que nos podemos dar cuenta a simple vista. Sus miembros no son todos del mismo pelaje, es decir, solo ingenieros o solo economistas o solo expertos en desarrollo web. Tiene que haber un poco de todo, una composición interdisciplinar. El equipo fundador de una startup tiene que transmitir también, por supuesto, una imagen de solvencia profesional, estabilidad en el tiempo, frugalidad, organización, buenos hábitos de trabajo y seriedad en el hacer. Sus miembros no deben dar la impresión de pertenecer a esas categorías humanas que proliferan en una época de abundancia de dinero y escasez de empleo como la nuestra: emprendedores funcionariales, el tipo que solo quiere que alguien le financie sus hobbys, el cazador de subvenciones.

Un buen equipo es una trainera veloz capaz de ganar copas. En un buen equipo, capaz de hacer cosas todos juntos, el todo es más que la suma de las partes. Un buen equipo es incluso más importante que la idea de negocio. Y desde luego, también lo es más que los abstractos y movedizos indicadores de rendimiento. Con un buen equipo puedes hacer otras cosas, incluso sacar adelante otras ideas de negocio, y esto lo ve claro el inversor experto. En el mundo del emprendimiento hay para los diversos factores un orden de importancia que está en relación directa con su escasez: abunda el capital, las buenas ideas no tanto, y en cuanto a equipos competentes, eso sí que es lo más difícil de encontrar. Por ello, si dispones de un buen equipo emprendedor, lograrás convencer a tus inversores.

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Patxi Lázaro

Patxi Lázaro

25 Años trabajando para la industria como traductor técnico, intérprete de técnicos de montaje y en reuniones de negocios. Puedo ayudarte a establecer contacto con clientes, inversores y asociados industriales, mediante una búsqueda específica en Internet, bases de datos públicas y otros canales.

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